sábado, 26 de noviembre de 2022

La integración suramericana y la construcción de un nuevo continente

 Por: Alexander Ferms

En 2008, nace la Unión de Naciones Suramericanas - UNASUR, organización suramericana de integración regional, que entra en vigor en 2011 bajo el Tratado Constitutivo de UNASUR, y que da su razón de ser gracias a la gestión internacional de los proyectos progresistas de la mayoría de naciones del sur de América, que en su momento materializaron el proceso integracionista continental con el objetivo de construir una identidad y ciudadanía suramericana para el desarrollo de un territorio integrado.

Luego de este primer e importante paso para el proyecto continental de integración, se da un fenómeno de retroceso político en varios de los países que habían impulsado dicho proceso, por medio del regreso de varios regímenes neocolonialistas que desconocieron al organismo supranacional, suspendieron su participación indefinidamente y otros optaron por su retiro definitivo, para crear una pseudo organización llamada PROSUR, que obedecía únicamente a los intereses hegemónicos de Estados Unidos, estaba viciada políticamente y no tenía ningún objetivo integracionista, sino por el contrario, su función consistía en ahondar las brechas políticas, culturales, económicas y sociales de los países americanos para sostener el poder de Estados Unidos en la región y evitar el desarrollo de las naciones suramericanas emergentes, en últimas, lo que se pretendía era el desmoronamiento definitivo de UNASUR, cosa que no ha ocurrido gracias a la presencia de cuatro países: Venezuela, Bolivia, Surinam y Guyana, quienes han resistido los ataques directos del fascismo norteamericano y sus aliados en el sur del continente.

Ahora, después de los triunfos electorales presidenciales del progresismo en Argentina, Perú, Chile, Colombia y recientemente Brasil, se abre la ventana del resurgimiento de UNASUR, que tiene que volver al escenario internacional con toda la fuerza necesaria, para recomenzar a construir el proyecto continental de identidad e integración del territorio en todos los aspectos, para generar prosperidad, calidad de vida y desarrollo sostenible desde el sur del continente.

La construcción del nuevo continente no puede tener medias tintas, debe ser un proyecto fuerte, sólido, con una buena planeación dirigida a resolver los principales problemas sociales y al mismo tiempo, iniciar la configuración de una gigantesca potencia económica, social, política, cultural y militar en el sur del continente, con miras a ejecutarse a corto, mediano y largo plazo, planteando un panorama autosostenible en el tiempo para evitar que el neocolonialismo y el fascismo norteamericano sigan vigentes o tengan posibilidad de infiltrar y socavar el proyecto integracionista.

Desde UNASUR y los demás órganos supranacionales suramericanos, como la CAN a través del Parlamento Andino y otros como el Parlamento Latinoamericano y el Parlamento Latinoamericano de los Pueblos, se debe regularizar política y estructuralmente a cada uno de los países, lo que significa la eliminación del fascismo, del neocolonialismo y de las prácticas neonazis o de supremacismo racial, económico, social, político entre otros, así como sus derivados modelos neoliberales o ultracapitalistas impuestos por Estados Unidos o sus aliados europeos, para que cada país del sur de América pueda cumplir con las metas de integración y ciudadanía suramericana, además de establecer metas de crecimiento conjunto y dirigido, que permitan que las naciones mas poderosas apoyen a las más débiles y se cree un proceso de estabilización continental, que permita la construcción de un equilibrio sostenible y se evite la dependencia de los Estados Unidos y se pueda dar soluciones a los problemas que aquejan al territorio del sur del continente en su totalidad.

Desde la nación neogranadina de Colombia, ya dimos algunos pasos, a pesar de los 20 años de la dictadura civil de gobierno desde 2002, aun así, comenzamos con la simbología para fomentar el patriotismo continental, con la composición del Himno a América (Canto de los Andes), que también es llamado Himno Continental y que fue socializado durante la Tercer Cumbre Social Andina de 2012, además de que se está realizando un proceso de educación política y constitucional desde la Carta Social Andina de 2012 y se está construyendo la base continental en varios de los países de América Latina, con amplios resultados en materia de educación, medio ambiente, movilidad humana, derechos humanos, juventud y equidad de género, para apoyar el proyecto de integración con miras a la creación del continente-región, que debe dar las soluciones correctas a los principales problemas de nuestros países, desde su conjunto, con la aplicación de políticas públicas continentales equitativas, que contemplen las complejidades y características de cada uno de los territorios integrantes.

El proyecto de integración suramericana no debe dar espera, debe reactivarse cuanto antes, para la reconfiguración continental y la conformación de un bloque sólido que combata eficazmente los flagelos del narcotráfico, el terrorismo neocolonialista, la dependencia hegemónica y los procesos políticos y sociales extremistas como el fascismo, el neonazismo y otras formas de totalitarismo hegemónico, social y político, así como sus modelos derivados del capitalismo salvaje, el neoconservatismo y el neoliberalismo, que han demostrado alrededor del planeta que son sistemas que sólo producen hambre, miseria, muerte y destrucción, y son la muestra más clara del retroceso actual de la humanidad.

lunes, 21 de noviembre de 2022

El proyecto de transición democrática en Colombia y su apuesta local y regional

 Por: Alexander Ferms

La Nación Neogranadina de Colombia experimenta en la actualidad un proceso de transición democrática, desde el nivel nacional, que no era posible desde hace 155 años, sin embargo, el proyecto local y regional está seriamente comprometido por las infiltraciones antiprogresistas, presentes en los sectores que apoyaron el ascenso de Gustavo Petro a la Presidencia.

Y no es un secreto, que al interior de la Coalición Pacto Histórico y sus organizaciones políticas coaligadas, hay presencia efectiva de personas que no tienen nada que ver con el proyecto progresista, comenzando con algunos congresistas electos en varios departamentos, que pertenecen a estructuras políticas conservadoras de centro, que han sido y siguen siendo simpatizantes del uribismo y su dictadura de gobierno, un problema que aun tiene rezagos en funcionarios al interior del gobierno y que todavía, hacen parte de entes e instituciones a nivel nacional y no permiten que avancen ciertos temas de interés público.


Los poderes local y regional, toman especial valor, sobre todo en el momento político que envuelve a las regiones, dadas las condiciones que los congresistas infiltrados están acondicionando para sus proyectos particulares, que están más orientados a la continuidad de la dictadura mafiosa liberal-conservadora en el gobierno local y regional, que han contado con la complicidad de la falsa izquierda tradicional, un problema que el gobierno de transición democrática deberá resolver de manera pronta y obligada, para evitar el continuismo de la corrupción, el accionar del narcotráfico y los grupos terroristas, además de lograr avanzar en las conversaciones con los grupos insurgentes y la implementación de los proyectos de rescate del país en el orden nacional.

La importancia de éstos poderes, cobra más valor, cuando están en juego los proyectos de infraestructura y de reactivación económica en diversos sectores, además del control político que quieren conservar los sectores antiprogresistas y tradicionales para menguar el poder nacional y forzar negociaciones con el gobierno con determinados temas que no quieren que se transformen, como el sector salud, vivienda, transporte, pensiones, regalías, entre otros y la distribución de burocracia para mantener la misma estructura corrupta y clientelista que los ha sostenido en el poder nacional durante 155 años.

Sin duda, la apuesta del gobierno de transición democrática deberá ser inteligente y ambiciosa, no sólo para sostener el proyecto nacional, sino para efectuar un proceso de transformación real con el tiempo, que responda a las necesidades de todos los ciudadanos y de soluciones efectivas a los principales flagelos del país, con candidatos que tengan el suficiente carácter social y político, además de formación, experiencia, trabajo social y político, y lo principal: resultados comprobados, para enfrentar las maquinarias corruptas y su poder mediático que se vienen aceitando con los congresistas infiltrados en el Pacto Histórico en las regiones.

El actual gobierno de transición democrática no la tendrá fácil si quiere tener una verdadera gobernabilidad a nivel nacional, deberá depurar con severidad y completamente la corrupción al interior del Pacto Histórico y deberá además, remediar los errores cometidos, haciendo filtros e impulsando candidaturas de personas que realmente estén a la altura y puedan responder a los retos que plantean la reconstrucción nacional desde el ámbito local y regional, porque la nación neogranadina de Colombia ha sido saqueada, mancillada y empeñada a los grandes poderes financieros internacionales.



martes, 1 de noviembre de 2022

La Nación Neogranadina de Colombia entre la riqueza histórica y la quiebra moderna

 Por: Alexander Ferms

Desde 1867, año en el que los ejércitos del Partido Conservador, la Iglesia Católica y disidentes traidores del Partido Liberal, derrocan al Gran General Tomás Cipriano de Mosquera durante su cuarto y último mandato al frente de los Estados Unidos de Colombia, comienza el desastre nacional.

No es un misterio, que los grandes megaproyectos para el país se hayan planeado durante las administraciones de Mosquera, quién aparte de ser un militar patriota, estadista, científico, geógrafo y filósofo, fue un verdadero visionario.

Su amplio espectro de nación, lo llevaron a buscar recuperar los territorios naturales del país, planear la construcción de ferrocarriles en todo el territorio nacional desde la Costa de Mosquitia (hoy Nicaragua) hasta el Amazonas profundo y con conectividad hacia Venezuela, Brasil, Perú y Ecuador, en medio de la selva, crear un fuerte proceso de librecambio y generar un gigantesco proyecto de producción industrial nacional, lo que habla sin duda del gran liderazgo y proyección del presidente militar caucano, algo que fue un hecho sin precedentes para su época. Fue tildado de loco y desquiciado por sus ideas, por personas cortas de mente y racionalidad, que nunca vieron el potencial de nuestro país, como si lo vio Mosquera en su momento.

El desastre nacional, con las nacientes oligarquías tradicionales corruptas como protagonistas principales, impusieron en principio, el atraso y la subyugación del poder, el territorio, las fronteras, las riquezas y el desarrollo del país. Este desventurado tránsito, se materializa en 1886, con la destrucción de la Constitución Política de Rionegro, que ha sido la carta magna federal más progresista de la historia del país, sustituyéndola por una Constitución centralista, retardataria y clerical, retrocediendo al país en 200 años. Luego de ver la luz con un verdadero proyecto de nación, estamos viendo la oscuridad con la improvisación continua de un país sin rumbo fijo.


Luego de lo anterior, y con Rafael Núñez en la presidencia en 1886 y su "regeneración" o mejor llamada "degeneración" nacional, inicia el período más nefasto de la historia del país, con una nación centralizada y sin capacidad de respuesta a las necesidades más inmediatas de su gente, sin poder de cohesión, sin identidad, sin una fuerza pública suficiente que brindara protección de sus fronteras y con una política completamente conservadora e inerte, el país cayó en el foso más profundo de estancamiento, al no tener opciones de crecimiento industrial ni proyectos de infraestructura importantes, y como si fuera poco, sin posibilidad de contar con vías férreas ni malla vial entre sus extremos, que permitiera vía libre al comercio interno, lo que convirtieron a la nación neogranadina de Colombia en un país económicamente atrasado, aislado en sus territorios y sin posibilidades de competir, luego de prometer ser una gigantesca potencia económica, política y militar en el sur del continente.

Mosquera, había visionado a los Estados Unidos de Colombia como un país potencia en el continente americano, lo que en otras palabras es el ansiado proyecto bolivariano que defendió hasta el final, que visionaba a nuestro país con un liderazgo firme tanto en lo político, económico y militar, con proyectos de vanguardia y con una amplia producción alimentaria, que asegurara el bienestar social de la población y liderara sin impedimentos, los destinos del centro y sur del continente, y así mismo, pudiera ver de frente a la nación norteamericana, como iguales, algo que el conservatismo rancio, la Iglesia Católica ni los liberales conservadores jamás pudieron o podrán entender.

Luego de 155 años de atraso y estancamiento social, político y económico, con un presidente que nunca gobernó desde la capital, el país ha visto como las oligarquías rancias han destruido y cedido a extranjeros las riquezas y reservas naturales, permitiendo el saqueo, la pérdida deliberada de territorio, soberanía y autonomía nacionales, de la mano de personas que nunca han comprendido lo que es construir un país, porque no han tenido la suficiente inteligencia y raciocinio para saber qué es lo que han administrado, por lo que han venido a gobernar a estos territorios desde entonces las personas equivocadas, se ha entregado un paraíso a cavernícolas sociales y políticos.

La riqueza histórica del país se agota cada día, aunque muchos no lo crean o piensen que eso no podría ser posible, sus mentes no conciben que los recursos se acaben, porque hay tantos de ellos disponibles, que hay de sobra para que los descendientes de las familias tradicionales rancias roben, para que cedan a los extranjeros, vendan, comprometan aun más el futuro del país y aun así siga sobrando.

El país sufre desde 1867, con la destrucción de su proyecto progresista y de vanguardia, luego sufre la pérdida de importante territorio en Centroamérica, sufre la pérdida del canal y al tiempo el Estado de Panamá, pierde después territorio con Venezuela, Brasil, Perú y Ecuador, pierde además con las guerras inútiles fomentadas por el vaticano y el conservatismo, que han visto en la sangre y el dolor, un fortín económico y político, también pierde con la falta de soluciones a sus necesidades internas básicas, sufre con la intervención norteamericana y sus políticas subyugantes y expansionistas, que a través de sus empresas multinacionales y transnacionales, se autoadjudican el territorio, las selvas, el agua, los minerales preciosos, y el subsuelo como propios, pasando por encima de la legislación de todo un país, que por medio de un aparato de gobierno desacreditado y mal administrado, entrega al mejor postor las riquezas de toda una nación, poniendo inclusive, la fuerza pública al servicio de las mafias transnacionales y locales.

Todo este desastre pasa factura de un momento a otro, hoy, luego de pasar por todo esto, sumado a la guerra insurgente provocada nuevamente por las oligarquías rancias tradicionales desde finales de los años 40, acentuada por la falta de educación, de sentido común y de pertenencia, de identidad nacional y de patriotismo, concreta sus más oscuros capítulos con el nacimiento del narcotráfico en la década de los 70, el endeudamiento externo, la pérdida de derechos civiles y ciudadanos, y la apertura económica en los 90, la acelerada privatización de los bienes públicos, la alta dependencia del comercio internacional y la desacertada política exterior, que lo único que hace es arrodillarse cada vez más a los intereses del país norteamericano y sus aliados.

Posteriormente, entramos en la dictadura de gobierno, que luego de sucesivos gobiernos fallidos, ilegales e ilegítimos, toca fondo con el último del siglo XX, que cierra de manera horrorosa su paso al nuevo milenio entregando el territorio nacional a las bases militares norteamericanas, terminando de entregar nuestra soberanía y sometiendo al país al precipicio social, económico y político durante los años siguientes, que pusieron a la ciudadanía entre escoger a más de lo mismo o a un capataz que prometía acabar con la insurgencia y sacar el país del hoyo profundo a través de una dictadura moderna de 20 años consecutivos, donde el país ha tenido la mayor cantidad de problemas de todo tipo a lo largo de su historia, ha concentrado la mayor cantidad de violaciones a los derechos humanos, muertos, desaparecidos, corrupción, entrega del territorio a las mafias y las empresas multinacionales, hambre, miseria, desempleo, destrucción del medio ambiente, saqueo de recursos naturales y expropiación de tierras, todo a tal punto de que en Colombia ya no queda más que expropiar y empeñar en éstos momentos.

Ha sido tal el saqueo y la corrupción en 20 años, que ninguna institución está exenta de este problema, adicional a la justicia que no actúa integralmente en estos escenarios y permite todo tipo de vejaciones sociales y políticas, dejando en libertad a los principales responsables y promotores del desastre histórico y el reciente, que ven desde sus podios como se destruye el país mientras ellos disfrutan de los dineros públicos hurtados y puestos en paraísos fiscales, para irse a vivir con comodidades, garantías jurídicas y otro tipo de inmunidades diplomáticas a otros países de manera confortable y no pagar impuestos de ninguna naturaleza.

La dictadura de gobierno de éstos últimos 20 años ha saqueado como nunca al país, es responsable de los inmensos huecos fiscales, del espantoso sistema de salud y seguridad social, de la acreditación financiera negativa, de los altos niveles de la deuda externa, de los grandes índices de corrupción, violencia y violación de los derechos humanos, de la baja escolarización a nivel superior, de los bajos niveles de la educación, de la poca o nula inversión en deportes, ciencia, tecnología y desarrollo humano, de la destrucción de la economía y la industria nacional, de la amplia dependencia de los productos extranjeros para el consumo interno y de la desesperanza de miles de personas que a diario se quitan la vida porque no ven otra salida, los efectos de la dictadura no son sólo económicos y políticos, son psicológicos, al producir también mentes enfermas por el poder, enfermos mentales con ganas de ocupar cargos públicos y de poder y gente demente que no tiene idea de dónde está parada, pero que tienen muchos seguidores en sus redes sociales, un efecto de esquizofrenia política que ve en cualquiera que no tiene idea de la realidad del país, una opción de liderazgo y de cambio, con tal de no seguir viendo a los mismos de siempre.

Aunque la dictadura de gobierno, se lleva todos los descréditos de su desastrosa labor antisocial y antipatriótica en el país, damos un lugar y actuación muy especial en este horror, a los EEUU, quienes se llevan con creces el premio al imperio más devastador, impositivo y tirano de los últimos tiempos, responsable de la alta devaluación de las monedas de los países de América Latina y de los desastres económicos que están sucediendo y están por venir.

Todo este escenario, sumado a los grandes problemas sociales que se han ido acumulando con el paso de las décadas, pone el serios aprietos cualquier intento de solución, porque se ha normalizado la corrupción, el saqueo, la violencia y la muerte, el sistema social y político están literalmente podridos por la corrupción y el narcotráfico, no hay nada legítimo que los sostenga, sólo la voluntad ciudadana y la esperanza de una pronta transformación hacia el cambio a través de un gobierno de transición democrática como el actual.





miércoles, 19 de octubre de 2022

10 años de labor supranacional del Constituyente Andino Alexander Ferms

 Por: Alexander Ferms

La Comunidad Andina de Naciones - CAN, organización supranacional del sur del continente americano, reforma cada 10 años la Carta Social Andina que integra actualmente a cuatro países andinos: Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, representando a una comunidad de 130 millones de personas.

En 2012, se realizó la Tercer Cumbre Social Andina en Bogotá, Colombia, con representantes directos e invitados fraternos de cada país por sectores, para reformar y construir la nueva Carta Social Andina, que rigiera constitucionalmente a los países de la CAN durante 10 años, sin embargo, luego de la evaluación y los importantes resultados logrados con la actual Constitución Andina, el Parlamento Andino y el órgano supranacional decidieron que no se realizaría una nueva cumbre por el momento.

Luego de asumir la responsabilidad de representar a Colombia a través del organismo supranacional por medio de una elección por méritos sociales, académicos, científicos y de liderazgo internacional, después de un intenso proceso de construcción de movimiento estudiantil entre 2005 y 2011 en Colombia y América Latina por medio de la Organización Mundial de Estudiantes - OME, es de considerar que se han cumplido a satisfacción, las metas y objetivos previstos, sorteando todo tipo de adversidades, que en muchos momentos, impidieron la ejecución de nuestra labor y hasta no permitieron nuestra presencia física en varios lugares.

Reconocimiento de la Universidad Nacional en 2012

Después de 10 años de nuestra labor supranacional y venciendo múltiples inconvenientes políticos, bloqueos laborales y económicos como única representación del sector social y de Colombia, hemos obtenido grandes resultados para el país, la comunidad andina y el continente americano, que ha cambiado positivamente la vida de millones de personas, entre estudiantes, docentes, investigadores, líderes sociales, políticos y gremiales, que han podido acceder efectivamente a sus derechos como ciudadanos andinos en territorio americano, Europa, Asia, Oceanía y África.

Nuestro trabajo en calidad de Constituyente Andino por la República de Colombia, labor Ad Honorem equivalente a un Parlamentario Andino o congresista colombiano (sin sueldo), está representado en 40 artículos y 3 capítulos completos para la Carta Social Andina de 2012, la cual ha significado la elaboración e implementación histórica de políticas públicas a nivel internacional en materia de juventud, mujeres y equidad de género, derecho internacional a la paz, medio ambiente y protección de patrimonio natural, comunidades afroandinas, nativas y originarias, educación, ciencia y cultura, movilidad académica y estudiantil, laboral, social, económica y humana, además, de asesorar y lograr el avance de importantes procesos supranacionales y de integración continental, que pese a los reveses políticos y de intervencionismo extranjero, hemos podido superar con éxito anteponiendo los intereses colectivos de las comunidades, por encima de los intereses individuales de potencias económicas y poderes transnacionales del hemisferio, para avanzar en la construcción de un nuevo continente.

En la actualidad, en materia de educación, ciencia y cultura, contabilizamos más de 200 instituciones de educación superior beneficiarias, más de 500 mil estudiantes, docentes e investigadores beneficiarios en los países de la CAN y más de 1 millón de académicos beneficiarios por medio de las diferentes modalidades de movilidad desde 2013 y 2014 a través de los programas de movilidad académica y humana desde la Alianza del Pacífico con una plataforma de más de 220 millones de personas incluido México, y el programa Alfa Puentes de la Unión Europea en América Latina con una plataforma de más de 700 millones de personas en todo el continente, además de proyectar a más de 10 millones de potenciales beneficiarios y miles de recomendaciones académicas, especiales y diplomáticas en todo el continente americano.

En materia social, mujer y equidad de género, comunidades nativas y afroandinas, derechos humanos y derecho internacional a la paz, se han logrado incluir importantes procesos de reconocimiento de organizaciones sociales, así como los acuerdos de paz de Colombia, la creación de ONG's de mujeres, afrodescendientes y pluriétnicos a nivel nacional en cada país de la CAN y a nivel continental, agrupando a cientos de organizaciones sociales, más de 3 mil en todo el continente americano, además de proyectar la formulación de sistematización de procesos étnicos y estadísticas para los principales indicadores de calidad de vida en la CAN; ahora, en Colombia por ejemplo, apoyamos la creación de Fedemujeres, la cual ha reunido a más de 20 organizaciones de mujeres de todo el país; observatorios internacionales y procesos de educación y formación social y política para la vida; también, logramos integrar los procesos de transformación social a través de la restauración nacional, y, a nivel internacional, se están apoyando procesos de integración popular y de base por medio de encuentros pluriculturales para la construcción del Abya Yala y la integración de los pueblos originarios, con el reconocimiento de importantes líderes, dirigentes políticos y organizaciones sociales del Perú, Bolivia y Chile, además, de obtener el apoyo de expresidentes de la región, como Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador, así mismo, un importante  reconocimiento internacional en la representación continental para la firma de la primera declaración mundial de paz y cesación de la guerra, realizada en Corea del Sur en 2016.

En el ámbito de ambiente y patrimonio natural, se ha avanzado significativamente en los países de la CAN, para la ratificación de los acuerdos de Escazú, además de proyectar la creación de Fenambiente para la protección integral del medio ambiente en Colombia y las bases de la Organización Americana del Medio Ambiente y la Organización Mundial del Medio Ambiente, la preservación, protección y cuidado de la Amazonía y de la no proliferación de fuentes contaminantes, un tema de difícil manejo que ha sido decantado según las dinámicas de cada país.

La labor que hemos impulsado, ha trascendido las fronteras de la CAN, siendo un proceso continental que está haciendo historia y que propende por un sendero de integración para el continente americano, con el impulso del Movimiento Social Progresista de Suramérica - MSP para el avance del proyecto continental de la América Plurinacional, que ha trascendido sin padrinazgos políticos, sin politiquería, sin oportunismos y sin favores políticos, además de la elaboración de la propuesta del Himno Continental o Himno a América y el inicio del proyecto sinfónico continental Orquesta Filarmónica de América - Filamérica que comenzó formalmente en 2018.

El reconocimiento a nuestra labor, de parte de numerosas organizaciones sociales y políticas, no sólo en la CAN, sino a nivel continental e internacional, hablan por si solas del trabajo que con sacrificio, honestidad, transparencia y mucho esfuerzo, se ha logrado durante estos diez años de incansable actividad por los pueblos de América.

Somos conscientes de los innumerables retos que aun faltan por resolver, pero aquí estamos, con la convicción de que siempre estaremos a la altura de las circunstancias y los desafíos por venir.

Firmes, hacia la Victoria! Por un Nuevo Continente!  

domingo, 16 de octubre de 2022

América Latina en peligro nuclear: Consecuencias de la alianza transatlántica

 Por: Alexander Ferms

La Organización del Tratado del Atlántico Norte - OTAN (North Atlantic Treaty Organization - NATO), es el organismo de defensa de los EEUU a nivel internacional, que integra a países de Europa, como todos saben, fue creado por los norteamericanos después de la segunda guerra mundial para contener los posibles avances de la antigua URSS en Europa, y de esta forma, mantener un "supuesto" equilibrio global entre occidente y el resto del mundo.

Sin embargo, luego de la disolución de la URSS en 1991 y con ella, la desintegración del organismo de defensa soviético o Pacto de Varsovia, para contener los avances de occidente hacia sus territorios, la OTAN siguió expandiéndose y sumando más países al bloque occidental, acercándose más y más de manera peligrosa a la nueva nación heredera del poder soviético, la Federación Rusa, que luego de 1991 inició un camino de actualización político-militar, insertándose finalmente en el capitalismo como un nuevo actor que buscaba resurgir de las cenizas.

Mientras Rusia, comenzaba a transitar los senderos del capitalismo y al mismo tiempo, construir su camino, en América Latina en 1998 la República Argentina (Gobierno pro-norteamericano en ese momento) se adhería como el primer "aliado principal" de la OTAN en América Latina, sin ser el principal aliado estratégico de los EEUU hasta entonces.


Luego, en 2017, la nación neogranadina de Colombia (Gobierno Fallido de Juan Manuel Santos), se integra a la OTAN como el primer "socio global" en América Latina de la organización militar trasatlántica, lo cual oficializa concretamente su carácter de país lanzadera y base de operaciones del Comando Sur como amenaza directa a las nacientes democracias progresistas del continente.

Después, en 2019, Brasil (Gobierno de ultraderecha y pro-norteamericano de Jair Bolsonaro) obtendría su estatus de "aliado principal" de la OTAN, sumándose como el segundo país latinoamericano en hacerlo, un completo y total desacierto para el equilibrio de poderes en la región y que sella en su momento, el sometimiento de Brasil a los EEUU.

Y para completar el cuadro, en 2022, nuevamente, la nación neogranadina de Colombia (Dictadura de Gobierno de Iván Duque), luego de ser el primer "socio global" en 2017 de la OTAN con Juan Manuel Santos en la región, se convierte además en su tercer "aliado principal", un error catastrófico desde la política internacional, que suma más enemigos poderosos y pone en grave riesgo la población, la amazonía y la estabilidad política de la región, situación que aumenta aun más las probabilidades de que en un momento determinado, se activen las 8 bases militares al servicio de EEUU y se pongan a disposición de la OTAN, lo que equivaldría a darse un tiro en cada pie, o mejor, decretar que Colombia será la lanzadera oficial de EEUU y la OTAN desde América Latina, que de escalarse el nivel de la guerra en Ucrania, invitaría a recibir un posible ataque nuclear por parte de Rusia, lo cual, pone en serio peligro no sólo al territorio colombiano, sino, a todo el hemisferio y expone gravemente la seguridad nacional de los países vecinos.


Es importante tener en cuenta, que Colombia no sería el único país que invita a conocer de cerca los poderosos misiles nucleares rusos, recordemos que ahí también están Argentina y Brasil con parte de la responsabilidad, ahora, sólo esperamos que la República Argentina se retire cuánto antes como "aliado principal" de la OTAN y lo mismo haga la República Federativa de Brasil, cuando el proceso progresista retome el control político del país, porque, no es para nada conveniente, que varios países de América Latina, y en particular éstos, tengan relaciones de alianza con la OTAN y menos en éstos momentos.

Las cercanías con la OTAN no son para nada buenas en América Latina, podrían traer consecuencias fatales para las democracias progresistas, la seguridad continental, el medio ambiente y la vida de millones de personas, la amenaza nuclear de Rusia no es broma y en cualquier momento se puede activar, lo que se traduce en un pésimo negocio para América Latina, porque estaría importando un conflicto ajeno en el cual no deberíamos tener participación alguna, Rusia está haciendo respetar su territorio y su propia seguridad nacional, algo que en derecho internacional es completamente válido, mientras EEUU y la OTAN han cruzado líneas rojas para tratar de imponer su dominio unipolar, involucrando a otros actores como escudo humano y quienes finalmente son los que están pagando las consecuencias en Europa.

Lo más sensato, para los gobiernos de éstos países latinoamericanos es que se retiren de inmediato de cualquier alianza con la OTAN y liberen de la inminente amenaza nuclear al sur del continente, esto sería un verdadero acto de compromiso con los pueblos americanos, no es para nada conveniente para el hemisferio, tener países involucrados directa o indirectamente en un conflicto que no es nuestro, EEUU y la OTAN deben resolver solos su problema de supremacía y poder con Rusia, América Latina debe ser un territorio de paz y esperanza para la humanidad.

jueves, 20 de agosto de 2020

La falsa izquierda en la nación neogranadina de Colombia

 Por: Alexander Ferms

Desde 1867 cuando se inició el desastre nacional y luego se consolidó en 1886 con la constitución retrógrada, se institucionaliza el fallido proyecto conservador y sumiso, que frustró el proyecto progresista más importante del hemisferio: la potencia federal suramericana, que fue nuestra, estuvo en nuestro territorio y que no supo ser interpretada por los líderes de la época, excepto por Tomás Cipriano de Mosquera, quien sí luchó por ella hasta el final.

Este prospecto de potencia suramericana moderna tuvo tres nombres distintos: República de la Nueva Granada, Confederación Granadina y Estados Unidos de Colombia (hasta 1867).

Luego de este proyecto progresista, inicia el descalabro histórico, con la seguidilla de gobiernos fallidos, comenzando por el terrorista de la época Santos Acosta, quien dirigió el golpe de Estado contra Mosquera, frenando el proceso integrador y de generación de intercambio comercial y producción industrial que se estaba programando con la construcción de ferrocarriles y la modernización del país, para comenzar a competir con los vecinos de la región, y, poder ver de cerca y con pies de plomo a Estados Unidos, algo que no pudo suceder, gracias a la corta visión y posición entreguista conservadora.

Rafael Núñez, quien fue el artífice de la traición al proyecto liberal progresista radical, recibió finalmente su premio en 1880 con la presidencia, pero no contento con esto, apoyó en su segunda presidencia en 1886, la construcción de una de las constituciones más nefastas que haya tenido el país, sino es la más nefasta de todas las cartas políticas en la historia nacional, y lo peor, que tuvo duración hasta 1991.

Fueron años desastrosos para el país, la mal llamada “Regeneración” se convirtió décadas después en la “degeneración nacional”, por todo lo que no tuvo que suceder, la pérdida de territorio, de soberanía y autonomía, un entreguismo total a la naciente potencia del norte: EEUU, donde no podemos olvidar, las desastrosas palabras del mal llamado presidente Marco Fidel Suárez, quien calificó a Estados Unidos como la “Estrella Polar”, que todos “supuestamente” debían seguir. Un momento muy desafortunado para lo que algún día se visionó, y que fue desechado por unos cuantos miopes políticos y militares, que han llevado a todo un país a soportar quizá, el periodo más oscuro de su propia historia.

Hasta ahora, nadie pensará que este editorial, tenga algo que ver con la falsa izquierda, pero, ¿porqué debemos citar este pasaje histórico?, es muy simple, la falsa izquierda ya existía desde esa época, leer y analizar la historia del desastre nacional a partir de 1867 es leer los inicios modernos de los falsos patriotas, de los falsos nacionalistas, del falso progresismo, en resumen, de la falsa izquierda contemporánea.

 

Ese proyecto de nación potencia, bolivariana por demás, y que defendió hasta el final Mosquera, en su derrocamiento en 1867, es el mismo que hoy, los liberales progresistas, seguimos defendiendo desde la modernidad, con todo y la resistencia que genera en los sectores más rancios y putrefactos de nuestra sociedad.

Todo lo que vivimos en la actualidad tiene un porqué, y son los inicios de la traición al proyecto moderno que buscaba construir una nación de verdad, una que respondiera por sus ciudadanos y velara por sus derechos, que se posicionara como una potencia regional y que no tuviera que ceder ante las presiones externas, sino, imponer condiciones y proteger a su gente.

Ahora, ¿qué tiene que ver todo esto con la falsa izquierda en la nación neogranadina de Colombia? Muy sencillo, la falsa izquierda surge de aquellos que posaron de progresistas, de patriotas y nacionalistas, desde esa época de la historia, de aquellos que se fueron acomodando según su conveniencia, caso Rafael Núñez, quien dio una voltereta histórica, de ser liberal radical a pasar ser un conservador rancio, y no es porque el término “izquierda” existiera en ese instante, se hablaba de comunismo hasta que la Iglesia Católica se inventó el cuento de la Diestra de Dios Padre, de que todo lo que estaba a ese lado era bueno, y lo que estaba al otro lado era malo, obviamente ellos estaban a la Diestra; sin embargo, muchos de los que se han mostrado en algún momento como comunistas, socialistas o recientemente izquierdistas, no lo han sido, porque su forma de actuar y proceder configura posteriormente el proceso de acomodo político, que termina normalmente en traición.

Y todo esto se da es porque los años siguientes fueron demostrando que el proyecto político que se oficializó luego de la constitución de 1886, fue un rotundo fracaso, el liberalismo no tuvo un exponente real, sólo hasta cuando apareció en escena Jorge Eliécer Gaitán, quien pudo haber dado un rumbo diferente a este país, pero que no contó con una base fuerte, que respaldara su proyecto político progresista, que diera el verdadero lugar al ciudadano, que diera dignidad y un nombre honorable y respetable a todo un país.

Luego de todo esto, la oligarquía rancia, tuvo que admitir que Laureano Gómez, se convirtió en un peligro para el país, y fue allí donde pusieron a un militar como presidente, este es el caso de Gustavo Rojas Pinilla en 1953, quien realmente no quería ser presidente, no le interesaba, no era su objetivo, pero, la oligarquía insistió, a falta de un líder liberal o conservador que la gente siguiera, o por lo menos respetara, optaron por convencer y casi obligar al general del ejército, quien no tenía la más mínima intención ni de ser el jefe de Estado ni mucho menos el jefe de Gobierno.

Ese militar, que luego esas mismas oligarquías tacharon de “dictador”, fue el que luego de algo más de 90 años después del terrible oscurantismo nacional, hizo algo realmente útil por el país, obras que los oligarcas rancios no hicieron, como por ejemplo, la creación del SENA, centro público y gratuito de formación técnica más grande del país, la creación de los bancos públicos: el banco ganadero y el banco cafetero, veló por los derechos Indígenas y su integración al Estado, reconoció los derechos políticos de la mujer, construyó numerosas escuelas y universidades, trajo la televisión al país, inició y propició la amnistía para los guerrilleros alzados en armas, numerosas obras de infraestructura como el ferrocarril del Atlántico, la nueva refinería de Barrancabermeja, carreteras, acueductos, aeropuertos y centrales hidroeléctricas, realizó la automatización de la telefonía urbana y rural para el fortalecimiento de las comunicaciones y el impulso de la educación y la cultura, entre otras muchas cosas que se nos escapan aquí; todas estas acciones, fueron un desafío para la oligarquía, quien no tuvo reparos en utilizar a los estudiantes para movilizarlos en su contra, con un falso concepto de la izquierda.

Rojas Pinilla defendió la doctrina bolivariana, lo hizo con hechos, pero la oligarquía cerro filas para sacarlo del poder, porque lograron identificar y aprovechar a su favor a los falsos nacionalistas y los falsos liberales, en otras palabras, a los falsos progresistas.

Ahora, ya hablando de los términos modernos, la falsa izquierda, ha estado siempre, vendiéndose, como Núñez, y como otros tantos que fueron surgiendo en el liberalismo o el conservatismo progresista, todos ellos han contribuido a que el país no avance, no prospere y no enderece su rumbo.

Es por ello, que las épocas nos han mostrado la evolución de los falsos, de los tibios, de los que dicen hoy “si” y mañana dicen “no” y al otro día no se acuerdan o cambian de tema, de esos que surgieron en una causa beligerante en los llanos orientales y que luego se vendieron al sistema de gobierno fallido, otros que después de ver los procesos extranjeros, se matricularon en una ideología diferente y terminaron por ser más reaccionarios que los originales, y, los más peligrosos, los que dicen ser alternativos, se infiltran en los procesos, salen a las marchas y vociferan contra el sistema y el gobierno fallido, se cobijan bajo una organización y luego destruyen el trabajo alternativo, ponen la talanquera a quienes si tienen una visión social y luego venden el trabajo político por unas monedas, es decir, por un cargo pequeño o insignificante o un contrato, eso sí, siguen siendo “muy alternativos”.

Esos falsos izquierdistas son inclusive, aquellos que asisten a muchas marchas, van y ondean las banderas del progresismo, del movimiento alternativo, se pueden encontrar allí, metidos en medio de la protesta social, en medio de la muchedumbre, buscando ser entrevistados por un medio de comunicación masivo, para que sus figuras resalten, buscando finalmente un protagonismo individual, un like en un sitio de Facebook o un seguidor en una de sus cuentas de redes sociales, sólo por quedar en la foto, por salir en un periódico, en la televisión, sólo por llamar la atención, y buscar lo suyo: algo pequeño e insignificante, a cambio de dañar todo un proceso, luego, cuando se les confronta, se les dice las verdades y después se les pregunta: ¿cuál es tu trabajo? ¿qué has hecho por los demás? ¿Cuáles son tus resultados? Sus respuestas son variadas, pero con la misma intencionalidad, que quién pregunta es un agente del gobierno fallido o que es un burgués o cualquier otra tontería, lo que si es cierto es que hay muchos infiltrados de la fuerza publica que no les importa su gente, ni siquiera teniendo a su propia familia protestando por un derecho que debería ser su derecho.

Los falsos izquierdistas los hay por montones, y son aquellos que dicen ser y no hacen nada por mejorar algo, por intentar cambiar una situación, ni siquiera por trabajar para sí mismos, que buscan pescar en rio revuelto a ver que consiguen, esos son los que dañan procesos, dañan reputaciones y dañan la imagen de todo un movimiento.

Yo digo, sinceramente, que, son muy peligrosos, todos estos que intentan figurar, de cualquier manera, que dicen hablar duro o supuestamente hablan duro por redes y vociferan en las protestas, que los que posan tibiamente de nacionalistas, progresistas o alternativos, que no dejan de ser peligrosos y se diferencian de quienes ya se sabe cuál es su posición dentro del espectro político, de estos ya por lo menos se conoce que se puede esperar, de los falsos nunca se sabe.

Finalmente, un falso izquierdista nunca te va a decir que ha hecho, porque no tiene nada que mostrar, simplemente porque no ha hecho nada, no ha aportado nada, es un fanfarrón que sólo se va a excusar diciendo que no lo han dejado hacer.

viernes, 7 de agosto de 2020

7 de agosto: Día de la Independencia y tributo a los patriotas

Por: Alexander Ferms

El 7 de agosto de 1819 se dió la independencia de la Nueva Granada de la Corona Española, un acto militar contundente en la Batalla de Boyacá, que trajo consigo la rendición del principal contigente del Ejército Realista, y que dió el paso trascendental de negación de la autoridad militar española sobre estos territorios, el desconocimiento de la autoridad de la Corona y la separación definitiva de este territorio de la península.

Es, en esta fecha, donde se debe celebrar la verdadero proceso de independencia, porque fue gracias al Libertador Simón Bolívar, a los campesinos, indígenas, negros, mulatos, sacerdotes franciscanos, venezolanos entre otros importantes actores patriotas, con el apoyo militar de la Legión Británica, compuesta por militares veteranos ingleses, irlandeses, escoceses y alemanes, que el inexperto y poco dotado ejército patriota, logró sacar valor para combatir y hacer realidad ese sueño de libertad y de construir una nación propia.

Esos patriotas, que lo dieron todo durante la batalla, han sido olvidados y poco reconocidos, ocultados por la sombra de la naciente oligarquía criolla, a la cual se le sigue haciendo publicidad, después de 201 años de auténtica independencia, ocultando, de manera injusta a los verdaderos héroes de la patria, que hoy posan en el anonimato.

El proceso de independencia NO inicia en 1810, inicia en 1819, con la derrota militar del Ejército Realista, esto como primer elemento importante, segundo, el 7 de agosto de 1819 debe ser reconocido como el Día de la Independencia, porque no hubo un proceso real en años anteriores, no hubo acta de independencia ni tampoco un desconocimiento abierto y total hacia la Corona Española, lo cual quiere decir que el país no era independiente, no era libre ni mucho menos soberano.

Por otro lado, es mi obligación, como descendiente patriota por partida doble, de parte del Coronel legionario británico W.A. Ferms y el General y cuatro veces Presidente Tomás Cipriano de Mosquera; el primero, quien estuvo presente en combate en la Batalla de Boyacá y la Batalla del Pantano de Vargas, fue uno de los lugartenientes del Libertador Bolívar; y el segundo, quién no sólo estuvo en combate contra los reductos realistas, sino que además fue el secretario del Libertador y ha sido catalogado como el último patriota, quien sostuvo el proyecto bolivariano para la unificación de los territorios, la libertad de los esclavos y la construcción de un verdadero estado-nación potencia en América, que basado en una estructura federal, moderna y poderosa, pudiera llegar a un nivel similar de importancia que el de EEUU en el continente.

Es un gran honor y a la vez una inmensa responsabilidad, como Constituyente Andino, hacer esta difícil tarea de reeducar, de hacer una labor de claridad histórica, para que no sigamos celebrando fechas que no son, para dar el crédito a quién realmente corresponde, para conocer la historia y no repetirla, porque la historia y el destino se escriben y se construyen día a día, depende de nosotros conocer la objetividad de la historia y no seguir cometiendo los mismos errores.

Un día como hoy debemos celebrar y rendir tributo a nuestros patriotas, desde los más renombrados hasta los más humildes, porque ellos son quiénes han comenzado a escribir y construir la historia de este país, es por ello, que en señal de protesta por la falta de símbolos patrios propios, enarbolamos nuestra bandera de guerra familiar, que fue uno de los estandartes de la Legión Británica en combate, y no reconocemos la bandera oligárquica, que nos han impuesto desde hace dos siglos y que no representan los valores nacionales ni del territorio.

Bandera de Guerra Ferms: Legión Británica

Este tributo no es sólo para el Coronel W.A. Ferms de la Legión Británica y el General Tomás Cipriano de Mosquera, es para todos aquellos patriotas que por no tener un apellido o un título nobiliario, han sido invisibilizados, y hasta desconocidos, ellos, los patriotas anónimos que nadie recuerda, que no fueron exaltados en las escuelas y colegios que no han sido reconocidos por su participación en las Batallas de Boyacá y del Pantano de Vargas, aquellos indígenas, campesinos, negros y hasta sacerdotes franciscanos, que con poca experiencia en combate y mucho coraje, perdieron el miedo a morir y buscaron su libertad. Para todos ellos, es nuestro humilde homenaje.

Los descendientes patriotas, alzamos nuestra voz y comenzamos a reescribir la historia, porque es nuestro deber y nuestro derecho histórico. Viva el Día de la Independencia! 7 de agosto de 1819.